27 de agosto de 2020

MAG, un manejo millonario de fondos y sin transparencia

El ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) se ha resistido a rendir informes a la Asamblea Legislativa sobre cómo ha gastado el dinero que le fue asignado para hacer frente a la Pandemia COVID-19.


La resistencia ha sido tal que a mediados de agosto, magistrados de la Corte de Cuentas de la República enviaron cartas a la Presidencia de la República notificando la renuencia del titular del ramo, Pablo Anliker Infante a ser auditado.

La gremial salvadoreña de agricultores Campo asegura que el gobierno compró la tonelada de maíz mexicano a $320 mientras que en el país su precio ronda los $264 para los productores. Además señala que el país tenía suficiente reserva del grano, por lo que aseguran que Agricultura habría pagado un sobreprecio de $2.8 millones.

Pablo Anliker Infante, el ministro, se ha resistido a brindar los informes que todos los ministerios han puesto a disposición de la Asamblea Legislativa y de la Corte de Cuentas acatando el Decreto Legislativo No. 593 que ordenaba rendir cuentas sobre los fondos utilizados durante la emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19.

De acuerdo con la Corte de Cuentas, esta institución tiene en marcha tres auditorías en el MAG que buscan examinar el uso de 23 millones de dólares del presupuesto de dicha cartera; luego está la enfocada a la entrega de paquetes agrícolas y la tercera hacia la compra y distribución de los paquetes alimentarios.