29 de enero de 2021

Concentración de poder en el ejecutivo contribuye a corrupción

El más reciente informe de Transparencia Internacional pone a El Salvador como uno de los países con altos niveles de corrupción y lo ocupa como ejemplo de «alarmante concentración de poder» y de «irregularidades durante la pandemia», mientras que analistas locales consideran que esto representa un estancamiento en la lucha contra este flagelo en el país.

Según el «Índice de Percepción de la Corrupción (IPC) 2020», El Salvador pasó de la posición 113 a la 104 en el ránking mundial, de un total de 180 naciones analizadas. El país más cercano a 180 es el más corrupto y el más cercano al 1 el menos corrupto.

EL IPC aborda aspectos de corrupción en cada país, como soborno, desvío de fondos públicos, funcionarios que utilizan su posición para beneficio personal, burocracia, nepotismo y transparencia. Todos los aspectos reciben una ponderación y crean un promedio para cada país.

En cuanto a ese promedio del IPC, El Salvador obtuvo una calificación de 36. El informe también concluye que la corrupción «continúa socavando la democracia incluso en plena pandemia. Los países con altos niveles de corrupción suelen ser los principales culpables de acciones contra la democracia y el estado de derecho en la gestión de la crisis del covid-19».