23 de mayo de 2022

Roban, reciclan, apoyan dictadura

La necesidad y sed de dinero es insaciable. Recordemos el vergonzoso episodio de la toma de la Asamblea Legislativa para presionar por la aprobación de 109 millones de dólares, mancha para la Fuerza Armada que se prestó a desfigurar una institución profesional.
Luego dice el ex presidente del Banco Central de Reserva que se le dio al Ejecutivo quince millones en efectivo cada día. ¿Dónde está ese dinero? Nadie sabe nada, aún no permiten que se les audite. La pandemia que sufre el país fue “la tormenta perfecta” para pedir miles de millones y hacerlos desaparecer. Se han cometido tantos delitos que el Fiscal General tiene un arduo trabajo para llevar hasta las últimas consecuencias a los responsables.

Particularmente fue el MINSAL el que mientras los ancianos del asilo Sara morían junto a tanto personal de salud, ellos se dieron a la tarea de comprar mascarillas, botas y tantos insumos médicos, cuando no solo condenaron a la muerte al personal de salud — delito que debe ser investigado— sino que se enriquecieron a costa del dolor del pueblo y podemos mencionar tantos delitos donde el #Robo ha marcado un punto de inflexión y que demuestra que aquella frase “El dinero alcanza cuando nadie roba” era solo un anzuelo para cazar votos de aquel salvadoreño desencantado; valdría la pena cambiar tal frase: “El dinero no alcanza porque todos roban”.

Debe llegar el momento que se castigue el robo con todo el rigor de la ley pues en menos de dos años se han quebrado la economía del país. En un inicio se habló de “Nuevas caras”, un partido fresco, emergente, inclusivo y llega esa desilusión y decepción a todos los seguidores creyendo que sería una oportunidad donde el talento prevalecería y nada más alejado de la realidad. El #reciclar lo peor de los partidos políticos dice mucho de lo grave que sería que esta gente llegue a la Asamblea Legislativa; se ha reciclado a personajes con oscuros pasados.

Basta ver los rostros para darse cuenta de que son los mismos y con una ansia de llegar a determinado cargo pues nunca se había visto tanto dinero en manos de un gobierno y el objetivo que lleva el Ejecutivo es enriquecerse sin importar el futuro de un país que creyó en ellos; sin embargo, a “ellos” poco les importó hacer bien las cosas, servir a una nación y no servirse de ella.