27 de noviembre de 2021

EL TRIBUNAL DE ÉTICA GUBERNAMENTAL (TEG) ABRE PROCESO SANCIONATORIO CONTRA EL MINISTRO ALABÍ POR COMPRAR INSUMOS CONTRA EL COVID-19 A UNA EMPRESA FAMILIAR.

El Tribunal de Ética Gubernamental (TEG) ha abierto un proceso sancionador contra el ministro de Salud de El Salvador, Francisco Alabí, por comprar suministros para luchar contra la pandemia de la COVID-19 a una empresa en cuya directiva figuran miembros de su familia.

De acuerdo con la resolución, a la cual tuvo acceso el periódico El Diario de Hoy, el TEG justifica que se avanza a la etapa sancionadora “por la probable transgresión a deber ético, regulado en el artículo 5, letra c), de la Ley de Ética Gubernamental”. El cual establece que las personas sujetas a la misma deben «excusarse de intervenir o participar en asuntos en los cuales él, su cónyuge, conviviente, parientes dentro del cuarto grado de consanguinidad o segundo de afinidad o socio tengan algún conflicto de interés».

Las demandas contra ministro Alabí fueron interpuestas por Daniela Genovez y Andy Failer, quienes señalaron que el funcionario autorizó y compró botas de hule para personal médico por la cantidad de US$225,000) según orden de compra número 133/220, a favor de la empresa ‘Autodo S. A. de C. V.’, dedicada a la venta de repuestos para vehículos”. Esta empresa, según publicación periodística de la revista virtual Gato Encerrado, corresponde a José Ángel Montoya Quiñónez, Gonzalo Montoya Quiñónez y Violenta Montoya Quiñónez, quienes son primos del ministro Francisco Alabí.

Por lo que el Tribunal de Ética Gubernamental «estima que existen elementos para considerar una posible transgresión a la ética pública». Por ello, «resulta procedente ordenar la apertura del procedimiento administrativo sancionador». Otorga al ministro un plazo de cinco días hábiles «para que en ejercicio de su defensa formule las alegaciones y presente prueba de descargo respecto de los hechos y la infracción que se le atribuye».