24 de enero de 2022

La suerte no está echada: es 48%, no 97%.

La UFG publicó hace unos días una encuesta que tituló “Las cartas están echadas” (https://www.disruptiva.media/las-cartas-estan-echadas/) que causó mucha felicidad entre los que apoyan al presidente y mucha consternación entre los que se le oponen porque, supuestamente, mostraba que Nuevas Ideas y GANA prácticamente ya ganaron, anticipadamente, las elecciones de febrero de 2021.

Esto es sorprendente porque la única conclusión firme que se pueden sacar de la encuesta, si uno cree en sus resultados, es que el apoyo para el presidente ha disminuido precipitosamente en los últimos meses. Con respecto a la proyección de que el presidente podría contar con 70 diputados, es claro que los cálculos usados para estimarlos son inaceptables técnicamente. El número de diputados que podrían conseguir los dos partidos es mucho, mucho menor que lo estimado, aun si se acepta como válido el número de votos que la encuesta pronostica para Nuevas Ideas y GANA.

Con respecto al apoyo que la población da a la presidencia, todavía hasta hace dos o tres meses todas las encuestas la estimaban entre 95 y 97%. Pero la encuesta de la UFG no midió la popularidad del presidente sino una cifra más importante: cómo esta popularidad se traduce en votos para diputados. En esta nueva medida, la cifra de apoyo a Nuevas Ideas, el partido del presidente, resulta ser 48%, prácticamente la mitad de la popularidad medida antes, y si sumamos GANA, el 54%. Pero, medido de otra forma en la misma encuesta, sólo el 47% de los votantes dijeron que querían una Asamblea que apoyara al presidente y el 46% una Asamblea equilibrada, lo cual confirma que lo más probable es que los que quieren apoyar al presidente sumen entre 47 y 48%. Esto es la mitad, la mitad, del 95% de las encuestas anteriores.