21 de julio de 2021

Bukele ensaya las mismas acciones en seguridad de hace 17 años

El mismo día que el dictador nicaragüense, Daniel Ortega, lanzaba el grito de “el pueblo armado jamás será aplastado”, durante la conmemoración del 42 aniversario del triunfo de la Revolución Sandinista, el presidente salvadoreño Nayib Bukele anunciaba que duplicaría la cantidad de elementos que actualmente tiene la Fuerza Armada. Su justificación: la seguridad ciudadana. “La @FUERZARMADASV tendrá 40,000 elementos, sumado a lo que tendrá la @PNCSV, habrá una persona brindando seguridad por cada pandillero. Así vamos a ganar esta guerra contra las pandillas”, dijo Bukele.

Según el mandatario, el aumento de 1,000 soldados cada tres meses en los próximos cinco años es parte de la fase cuatro del Plan Control Territorial que supuestamente se viene ejecutando desde junio de 2019, cuando asumió la presidencia. Aumentar militares en las calles en labores de seguridad ciudadana, es una estrategia que se viene implementando desde hace 17 años, a lo largo de cinco períodos presidenciales.

Para Douglas Farah, presidente de IBI Consultants y experto en temas de seguridad regional, la acción anunciada por Bukele es una militarización ilegal de la seguridad interna, estrategia que nunca ha dado resultados positivos.

Por su parte, militares en retiro que recientemente ejercieron funciones clave dentro de la Fuerza Armada, consideran que es grave, peligroso e ilegal que Bukele póngala seguridad pública en manos de los encargados de la seguridad nacional. “Por ley, la seguridad interna corresponde a la Policía Nacional Civil, en todo caso, lo ideal sería aumentar la cantidad de policías y no de militares”, indicó un general.